lunes, 13 de mayo de 2013

El azúcar no tiene gluten: obviedades y peligros

Se han escrito varias entradas sobre las etiquetas sin gluten en este blog, y se ha discutido también en los respectivos comentarios sobre su parte negativa y positiva. 
Las corrientes más comunes son: estar a favor porque facilita la compra o porque se ignoran ciertos ingredientes o procesos en los que se puede incluir gluten al alimento; o estar a favor, pero con moderación, porque puede llegar a confundir al consumidor sobre lo que es el gluten y en qué alimentos/productos se puede encontrar.
Pues bien, he aquí un ejemplo gráfico que justifica esa corriente que está a favor, pero con limitaciones. Ésto es lo que puede pasar cuando se produce un sobreetiquetado de los productos; al final no se sabe muy bien qué es eso del gluten:

Azúcar sin glutenLa fotografía muestra un envase de azúcar moreno de caña de Azucarera. En ella se pueden leer los orígenes del azúcar, sus propiedades, así como componentes que no contiene el azúcar. Éstos últimos se enumeran de la siguiente forma:

El azúcar no tiene grasas, ni contiene conservantes, colorantes ni gluten.

Se enumeran tres elementos que en el campo de la alimentación están catalogados como perjudiciales e incluso dos de ellos (conservantes y colorantes) están relacionados con los alimentos industriales, poco naturales e insanos.
Junto a este trio se coloca también el gluten, como si fuera un aditivo, un componente artificial o dañino.
De esta forma, al gluten se le atribuyen características nutricionales falsas, además de conferirle una capacidad dañina para el organismo que, excepto en personas celíacas, no es real.

En este ejemplo casi parece secundaria la queja sobre la denominación de 'sin gluten', ya que no deja de ser una señalización innecesaria; el azúcar por su origen no lleva gluten (ni el de caña, ni el de remolacha) -otro caso es el azúcar glass, sometidos a otros procesos en su manufacturación-
Lo preocupante en este caso es relacionar el gluten con una moda como la grasa, así como los conservantes y colorantes, tantos años ya entre las etiquetas de los productos, precedidos de signos de resta y porcentajes.
Este tipo de tratamiento de la información, así como la construcción del mensaje, es lo que genera que surjan, como tantas otras modas, las dietas sin gluten para adelgazar o para sentirte mejor. Dietas que no son necesariamente malas (ni efectivas), pero que sólo servirán para 'sentirse mejor' a las personas con celiaquía.

Llegados a este punto, se hace necesaria la vigilancia en el etiquetado de los productos alimentarios respecto al tema del gluten. Ya hay una normativa vigente, pero parece ignorarse, aunque en este caso se cumple, atendiendo al hecho de que no es una etiqueta o enumeración entre los ingredientes, sino una infomación dentro de un texto colorido de marketing.

4 comentarios:

  1. Por mal camino vamos si se incluye una "nota" aclaratoria sobre las virtudes del azúcar en base a lo que está exento por naturaleza, y ahí va también el gluten, al final por ser el último en llegar. Subterfugio engañoso. Claramente buscando, al estilo USA, convencer de una dieta-moda para bajar peso, sentirse bien, "comer sano"... Pronto, para evitar el fracaso. Tiempo al tiempo.

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  2. Me parece una estupidez de articulo, lo del gluten puede parecer algo muy obvio para mucha gente. Se ponga donde se ponga, me parece que debería incluirse, es fundamental que aparezca ya que no todos sabemos lo que tiene o no gluten y si lo ponen junto a las cosas que no tiene no veo que problema hay. También las grasas no tienen porque ser malas y no dices nada.

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  3. Pero que tonta eres. Haciendo el juego a la industria. Todo puede tener gluten porque todo lo envasado puede estar contaminado. Repitiendo como un loro las tonterías que os mete en la cabeza la FACE, pagada por la industria. Y seguro que encima lo haces gratis.

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